Limpiar el PC por dentro: cómo hacerlo sin romper nada
Si tu ordenador va bien diez minutos y luego se arrastra, está lleno de polvo. Media hora lo arregla, y hay cinco cosas que no debes hacer nunca.
Cómo elegir cada pieza de un ordenador y qué hace realmente cada una: procesador, gráfica, memoria, placa base y almacenamiento. También montarlo desde cero, actualizarlo sin gastar de más y mantenerlo limpio. Guías escritas para quien no quiere estudiarse una ficha técnica.
Si tu ordenador va bien diez minutos y luego se arrastra, está lleno de polvo. Media hora lo arregla, y hay cinco cosas que no debes hacer nunca.
Bien usados te dan fotogramas gratis. Mal usados te empeoran la imagen sin que sepas por qué. Y la generación de fotogramas no es lo que parece.
Los procesadores modernos ya se auto-overclockean, así que el margen que antes te regalaban ahora lo usa el propio chip. Lo que sí merece la pena hacer es otra cosa.
La pregunta se plantea mal casi siempre. No es cuál es mejor, sino cuál encaja con lo que haces. Y hay un criterio que puede zanjarlo en treinta segundos.
No hay que soldar nada y las piezas solo encajan donde deben. Lo que sí hace falta es un orden, y empezar fuera de la caja.
Antes de comprar uno nuevo: diagnostica gratis en diez minutos, cambia la pieza correcta, y ahórrate el resto. La correcta casi nunca es la que la gente cree.
Cambiar el disco es la mejora que más se nota en un ordenador lento. Pero la diferencia entre SATA y NVMe no es la que anuncian: te explico por qué.
Una gráfica con el mismo nombre no es la misma tarjeta, y dos portátiles idénticos sobre el papel pueden rendir muy distinto. Te explico por qué.
La pieza que menos ilusión hace y la que más condiciona el resto. Incluye la trampa de las ranuras M.2 que desactivan puertos sin avisar.
Cuánta RAM necesitas de verdad, por qué dos módulos van mejor que uno, y el ajuste de la BIOS que casi nadie activa y hace que uses memoria lenta sin saberlo.