
Si tu ordenador arranca bien y a los diez minutos se vuelve lento, o los ventiladores suenan como un secador, casi seguro que está lleno de polvo.
Limpiarlo cuesta media hora, no requiere herramientas raras, y recupera rendimiento que creías perdido. Vamos con ello, y con lo que hay que evitar para no estropear nada.
Por qué el polvo frena un ordenador
El polvo forma una manta aislante sobre los disipadores y tapona las rejillas. El calor deja de salir.
Y aquí viene lo importante: los componentes modernos no se queman cuando se calientan, se frenan a sí mismos. Al llegar a cierta temperatura bajan su velocidad para protegerse. Ese es el mecanismo exacto por el que un ordenador sucio va lento.
Por eso el síntoma clásico es «va bien al principio y luego se arrastra»: arranca frío, se calienta, se limita.
Cada cuánto
| Situación | Frecuencia |
|---|---|
| Sobremesa en el suelo, con mascotas o fumadores en casa | Cada 4 a 6 meses |
| Sobremesa sobre la mesa, casa normal | Una vez al año |
| Portátil | Una vez al año. Más si lo usas sobre la cama o el sofá. |
Ponerlo en el suelo es el mayor acelerador de suciedad: ahí está la mayor concentración de polvo y pelo de la casa. Si puedes, súbelo.
Lo que necesitas
- Aire comprimido en spray, o mejor un soplador eléctrico si vas a hacerlo con frecuencia.
- Un pincel de cerdas suaves, tipo brocha de maquillaje o de pintor pequeña.
- Paños de microfibra, secos.
- Destornillador de estrella.
- Alcohol isopropílico, solo si vas a cambiar la pasta térmica.
Hazlo fuera de casa si puedes: en el balcón, en el patio o en el garaje. Vas a levantar bastante polvo.
Lo que NO debes hacer
Esta sección es la más importante del artículo. Casi todo lo que estropea un ordenador al limpiarlo está en esta lista.
- No uses la aspiradora doméstica. Genera electricidad estática que puede dañar los componentes, y el tubo golpea piezas. Existen aspiradores antiestáticos específicos; la de casa no lo es.
- No dejes girar los ventiladores con el aire. Al hacerlos girar muy por encima de su velocidad, actúan como generadores y pueden mandar corriente a la placa. Sujeta cada aspa con un dedo mientras soplas. Este es el error más común.
- No inclines el bote de aire comprimido. Sale líquido propelente helado que puede dañar los componentes. Mantenlo vertical y en ráfagas cortas.
- No uses agua ni limpiadores domésticos en el interior.
- No soples con la boca. Tu aliento lleva humedad.
El proceso, paso a paso
1. Desconecta del todo
Apaga, quita el cable de corriente, y pulsa el botón de encendido unos segundos para descargar los condensadores. Luego desconecta el resto de cables.
2. Abre y mira antes de tocar
Quita el panel lateral, normalmente dos tornillos atrás. Antes de nada, hazle una foto con el móvil: si luego desconectas algo sin querer, sabrás dónde iba.
3. Los filtros primero
Muchas cajas tienen filtros extraíbles delante, abajo y arriba. Suelen salir sin herramientas y son donde más suciedad se acumula. Se lavan con agua, y se secan del todo antes de volver a ponerlos.
4. Los ventiladores
Sujeta las aspas con un dedo y sopla. Repite con cada ventilador: los de la caja, el del procesador y los de la gráfica.
Para la mugre pegada, el pincel suave. Sin insistir.
5. Los disipadores
Esas torres de láminas metálicas son donde el polvo hace más daño, porque aísla justo donde debería disiparse el calor.
Sopla en la misma dirección que las láminas, no en perpendicular, para no doblarlas. Puede que necesites varias pasadas.
6. La fuente, sin abrirla
Sopla por su rejilla desde fuera, sujetando el aspa. No la abras nunca. Guarda condensadores que pueden conservar carga peligrosa mucho tiempo después de desenchufarla, y eso sí es un riesgo real para ti.
La pasta térmica: solo si toca
Es la sustancia entre el procesador y su disipador. Se seca con los años y pierde eficacia.
Cambiarla tiene sentido si el equipo tiene más de cuatro o cinco años y sigue caliente después de limpiarlo. Si no, no la toques.
El proceso: quitar el disipador, limpiar los dos lados con alcohol isopropílico y un paño sin pelusa, poner un guisante de pasta nueva en el centro y volver a montar. La presión del disipador la extiende sola; no hace falta repartirla.
Si nunca has quitado un disipador, mira un vídeo del modelo del tuyo antes. Los sistemas de sujeción varían mucho y algunos son traicioneros.
Portátiles: hasta dónde llegar
Sin abrirlo puedes hacer bastante: soplar por las rejillas de entrada y salida en ráfagas cortas, con el portátil apagado y el ventilador sujeto si se ve.
Abrirlo es otra historia. Varían muchísimo entre modelos, algunos tienen cables frágiles justo bajo la tapa, y hay fabricantes que consideran que anula la garantía. Si el tuyo se calienta mucho y sigue en garantía, llévalo al servicio técnico.
Y una costumbre que ayuda más que cualquier limpieza: no lo uses sobre la cama, el sofá o un cojín. Tapan las entradas de aire, que suelen estar abajo.
Comprueba que ha servido
Antes de limpiar, anota las temperaturas del procesador en reposo y con carga, con cualquier programa de monitorización gratuito.
Repite la medición después. Una bajada de 10 o 15 grados tras una buena limpieza es normal en un equipo que estaba sucio, y esa diferencia es exactamente el rendimiento que habías perdido.
