
El procesador es la pieza que más gente elige mal. No por comprar uno malo, sino por gastarse 200 € de más en uno que no va a notar, o por ahorrarse 50 € en uno que le frenará el ordenador entero.
Vamos a ver cómo acertar, y de paso zanjamos lo de AMD contra Intel, que da para menos discusión de la que parece.
Tres preguntas antes de mirar modelos
¿Para qué vas a usar el ordenador? Navegar y ofimática pide muy poco. Jugar pide otra cosa. Editar vídeo o compilar código, otra distinta. La mayoría de la gente necesita bastante menos de lo que compra.
¿Tienes ya placa base? Si estás actualizando, el socket de tu placa limita qué procesadores puedes poner. Míralo antes de ilusionarte con nada.
¿Cuánto es el presupuesto total? No el del procesador: el del equipo. Un procesador caro con una gráfica floja para jugar es dinero mal repartido.
Qué significan los números de la caja
Núcleos e hilos
Un núcleo es una unidad de cálculo. Los hilos son las tareas que cada núcleo puede atender a la vez.
Más núcleos ayudan cuando el programa sabe repartirse: renderizar vídeo, comprimir archivos, compilar. No ayudan casi nada en tareas que van en línea recta, y muchos juegos siguen siendo así.
Por eso un procesador de 16 núcleos puede ir peor en juegos que uno de 8 con más frecuencia. Es de los malentendidos que más dinero cuestan.
| Uso | Núcleos que necesitas |
|---|---|
| Ofimática, navegar, vídeo | 4 a 6. De verdad. |
| Jugar | 6 a 8. Más no mejora casi nada. |
| Jugar y retransmitir a la vez | 8 a 12 |
| Edición de vídeo, 3D, compilar | 12 en adelante, y aquí sí se nota cada núcleo |
Frecuencia
Los gigahercios miden cuántos ciclos hace por segundo. Suena a que más es mejor, y dentro de una misma generación lo es.
Entre generaciones distintas no sirve de nada comparar. Un procesador moderno a 4 GHz rinde bastante más que uno de hace seis años a 4 GHz, porque hace más trabajo en cada ciclo. Esa capacidad se llama IPC, y es lo que de verdad mejora con los años.
Consumo y calor
El TDP que anuncian los fabricantes es orientativo y se queda corto: en carga real muchos procesadores consumen bastante más de lo que pone la ficha.
Importa por dos motivos: necesitas una refrigeración a la altura, y necesitas una fuente de alimentación que aguante. Si compras un procesador de gama alta con el disipador que venía en la caja, va a calentarse y bajar su velocidad para protegerse. Habrás pagado por un rendimiento que no vas a ver.
AMD contra Intel: lo que hay
Esta rivalidad genera mucho ruido en foros y muy poca diferencia práctica. Los dos fabrican procesadores buenos. Estos son los criterios que sí deciden:
| Lo que buscas | Hacia dónde mirar |
|---|---|
| Jugar, y sobre todo jugar | Los modelos de AMD con memoria caché ampliada rinden muy bien en juegos. Es su mayor ventaja y está bien documentada. |
| Poder ampliar dentro de unos años | AMD ha mantenido sus sockets durante más generaciones. Intel los cambia más a menudo, lo que suele obligar a cambiar también la placa. |
| Ordenador sin gráfica dedicada | Mira que el modelo lleve gráficos integrados. Ojo: algunos procesadores de AMD no los llevan, y te quedas sin imagen. |
| Trabajo mixto de oficina y creación | Los dos van bien. Aquí decide el precio del día. |
| Consumo contenido | Varía por generación. Busca análisis de consumo real del modelo concreto, no de la marca. |
Lo importante: elige por modelo, no por marca. Las posiciones se intercambian con cada generación, y lo que era verdad hace dos años puede no serlo hoy.
Lo que le pasa a un procesador dentro de un portátil
Merece mención aparte, porque aquí la ficha técnica engaña más.
El mismo procesador rinde muy distinto según el portátil que lo lleve. Un chasis fino con poca ventilación limita la energía que puede consumir, y el procesador se queda a media potencia para no achicharrarse.
Por eso dos portátiles con el mismo procesador en la etiqueta pueden dar resultados bastante diferentes. Busca análisis del modelo de portátil, no del procesador suelto.
El truco de la generación antigua
Esto te va a ahorrar dinero o disgustos, según lo mires.
Los fabricantes venden equipos «nuevos» con procesadores de hace dos o tres generaciones. El nombre suena parecido y el número es alto, así que parece actual.
Antes de comprar, busca el nombre exacto del procesador y mira su fecha de lanzamiento. Treinta segundos. Si es viejo, que el precio lo refleje.
Dicho esto, un procesador de la generación anterior bien rebajado suele ser de las mejores compras que hay. Lo malo no es que sea antiguo: es pagarlo como si fuera nuevo.
Cuánto dedicarle del presupuesto
| Tipo de equipo | Parte para el procesador | Qué buscar |
|---|---|---|
| Ofimática | 20-25 % | Gama de entrada con gráficos integrados. Te sobra. |
| Para jugar | 15-20 % | Gama media. El resto, a la tarjeta gráfica. |
| Trabajo con vídeo o 3D | 25-35 % | Muchos núcleos. Aquí sí se paga y se nota. |
| Uso mixto | 20-25 % | Gama media con buenos gráficos integrados de reserva. |
El error clásico en un equipo para jugar: gastar mucho en procesador y quedarse corto de gráfica. En juegos manda la gráfica, casi siempre.
Cómo comparar dos modelos concretos
- Comprueba que encajan en tu placa base, o presupuesta también la placa.
- Busca pruebas de rendimiento de lo que tú vas a hacer. Si juegas, pruebas en juegos. Si editas, pruebas de edición. Una puntuación general no te dice lo que necesitas saber.
- Mira el consumo real medido, no el TDP de la ficha. Determina qué disipador y qué fuente necesitas.
- Suma el coste completo: procesador, placa compatible, refrigeración y memoria del tipo que pida.
- Compara ese total, no el precio del procesador suelto. A veces el que parecía más barato sale más caro.
Cómo se ha hecho este artículo: los criterios proceden de las especificaciones publicadas por AMD e Intel y de las pautas habituales en análisis de laboratorio. Para comparar modelos concretos conviene mirar pruebas medidas, como las que publican TechPowerUp o AnandTech, en las tareas que tú vayas a hacer.
