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Los ocho errores que comete casi toda web nueva

Cabecera del artículo «Los ocho errores que comete casi toda web nueva», de la sección Crear tu web de TecniEasy

Casi todas las webs nuevas cometen los mismos errores. No son fallos de diseño ni de gusto: son cosas concretas que hacen que la web se vea poco profesional, cargue despacio o no la encuentre nadie.

Todos se arreglan en una tarde si sabes cuáles son.

1. Dejar los textos de ejemplo

El más común y el que peor imagen da.

Una web con el logotipo genérico de WordPress, el título «Otro sitio realizado con WordPress» como descripción, la entrada de ejemplo «¡Hola, mundo!» todavía publicada y la página de ejemplo en el menú.

Revisa esto hoy mismo: el título y la descripción del sitio en los ajustes, el favicon, borra la entrada y la página de ejemplo, y borra el comentario de ejemplo.

2. Subir imágenes sin tocar

Es la causa número uno de webs lentas, con diferencia.

Coges una foto de la cámara o del móvil, que mide 4.000 píxeles de ancho y pesa 6 MB, y la subes tal cual para mostrarla a 800 píxeles. Estás mandando al visitante un archivo enorme para que su navegador lo reduzca.

Antes de subir, siempre: redimensiona al ancho real en que se va a ver, y guarda en WebP si puedes. Una imagen de blog rara vez necesita pesar más de 200 KB.

Y aprovecha para dos cosas más: ponle un nombre de archivo descriptivo (no «IMG_2847.jpg») y rellena el texto alternativo. Lo primero ayuda al buscador, lo segundo es necesario para quien usa lector de pantalla.

3. Instalar plugins sin criterio

Cada plugin activo carga su código en cada visita, aunque no lo uses en esa página.

Antes de instalar uno, pregúntate si lo que hace no viene ya en WordPress o en tu tema. Muchas funciones que la gente busca en plugins ya están de serie.

Y una regla que evita problemas serios: nunca dos plugins que hagan lo mismo. Dos de SEO, dos de caché o dos de cookies se pisan entre ellos y provocan fallos rarísimos de diagnosticar.

Los que no uses, desinstálalos. Desactivar no basta: siguen ahí y siguen siendo una superficie de ataque si tienen vulnerabilidades sin parchear.

4. No mirar cómo se ve en el móvil

La mayoría de tus visitantes van a llegar desde un móvil. Y tú diseñas en un monitor grande.

Los fallos típicos: texto demasiado pequeño, botones tan juntos que no se aciertan con el dedo, tablas que obligan a desplazarse en horizontal, e imágenes que se salen de la pantalla.

Coge tu móvil y recorre la web entera. No el simulador del ordenador: el móvil de verdad, con tu conexión normal.

5. Estructura de enlaces mal puesta

Por defecto, WordPress puede crear direcciones tipo tuweb.com/?p=123, que no dicen nada ni a las personas ni a los buscadores.

Ve a Ajustes, Enlaces permanentes, y elige la opción de nombre de la entrada. Hazlo el primer día, porque cambiarlo después rompe todas las direcciones existentes y obliga a montar redirecciones.

6. Olvidar el SEO básico de cada página

No hace falta ser experto. Con esto ya vas por delante de la mayoría:

  • Un solo H1 por página, que suele ser el título. Los subtítulos, H2 y H3 en orden.
  • Título y descripción propios en cada entrada, escritos para que alguien quiera pinchar.
  • Enlaces internos. Que tus artículos se enlacen entre sí. Ayuda al lector y ayuda a que te encuentren.
  • Un sitemap enviado a Search Console. Es como le dices a Google qué páginas tienes.

Comprueba también, en Ajustes de Lectura, que no esté marcada la casilla que pide a los buscadores no indexar el sitio. Se activa durante el desarrollo y se olvida quitarla. Es el fallo que hace que una web no aparezca nunca en Google, y pasa más de lo que parece.

7. Que falten las páginas obligatorias

Toda web necesita aviso legal y política de privacidad. Si usas analítica o publicidad, también política de cookies con un aviso que funcione de verdad: rechazar tiene que ser tan fácil como aceptar, y nada puede cargarse antes de que el visitante decida.

Y una página de contacto con un formulario que hayas probado tú. Los formularios que no envían nada son sorprendentemente comunes, y no avisan.

8. No tener copias de seguridad

Lo dejo para el final porque es lo que más caro sale y lo que más se aplaza.

Configura copias automáticas de archivos y base de datos, guardadas fuera del servidor. Y al menos una vez, restaura una para comprobar que sirven. Una copia que nunca has restaurado es una carpeta con archivos y una suposición.

Repaso rápido

Abre tu web ahora y comprueba: ¿sigue el contenido de ejemplo? ¿cuánto pesa la portada? ¿cuántos plugins tienes activos y para qué sirve cada uno? ¿la has mirado en el móvil? ¿tienes las páginas legales? ¿tienes copias?

Cada «no» de esa lista es media hora de trabajo y un problema menos.

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