
Antes de mirar modelos conviene responder a una pregunta incómoda: ¿vas a llevarla encima?
Porque la cámara que se queda en casa no hace fotos, por buena que sea. Y ese es el motivo número uno por el que la gente se arrepiente de esta compra.
¿Y qué pasa con el móvil?
Es la pregunta honesta de partida, y la respuesta es que depende de qué fotografíes.
El móvil gana en escenas normales con buena luz, en paisajes, en fotos rápidas de la vida diaria, y en comodidad. Su procesado computacional hace maravillas y siempre lo llevas encima.
Una cámara gana en cuatro cosas concretas: poca luz sin ruido, desenfoque de fondo real (no simulado), zoom óptico de verdad, y capacidad de seguir el enfoque en movimiento rápido.
Si lo que haces son fotos de familia con buena luz, no necesitas cámara. Si fotografías conciertos, deportes, retratos o fauna, el móvil se queda corto rápido.
El tamaño del sensor lo decide casi todo
Si te quedas con un solo concepto, que sea este.
Una cámara captura luz. Cuanto más grande es el sensor, más luz entra, y eso se traduce en menos ruido en interiores, más rango entre luces y sombras, y más facilidad para desenfocar el fondo.
| Sensor | Área | Veces un móvil | Qué implica |
|---|---|---|---|
| Móvil típico (1/2,55″) | 23,5 mm² | 1× | Referencia. Su resultado depende muchísimo del procesado. |
| Móvil de gama alta (1/1,3″) | 71,5 mm² | 3× | Los mejores móviles ya montan sensores de este tamaño. |
| Una pulgada | 116 mm² | 4,9× | Compactas avanzadas. Salto claro respecto a un móvil normal. |
| Micro Cuatro Tercios | 225 mm² | 9,6× | Buen equilibrio entre calidad y tamaño del equipo. |
| APS-C | 367 mm² | 15,6× | El punto dulce. La mayoría de aficionados serios están aquí. |
| Full frame | 864 mm² | 36,7× | Máxima calidad. Cuerpos y objetivos grandes y caros. |
Fíjate en la escala: un APS-C recoge del orden de quince veces más luz que un móvil normal, y un full frame casi cuarenta. Ahí está la diferencia que se ve en una foto de interior sin flash.
Los objetivos importan más que el cuerpo
Este es el consejo que más dinero ahorra y menos se sigue.
Los cuerpos se quedan anticuados cada pocos años. Un buen objetivo dura décadas y pasa de una cámara a la siguiente. Y afecta más a la foto final que el cuerpo.
Por eso, al elegir marca, no elijes una cámara: elijes un sistema de objetivos. Mira qué objetivos hay disponibles para esa montura, a qué precios, y si existen opciones de terceros más baratas. Cambiar de sistema después es caro.
Un consejo concreto para empezar: casi cualquier cámara mejora muchísimo añadiendo un objetivo fijo luminoso, de esos de 35 o 50 milímetros con apertura grande. Suelen costar poco, y dan ese desenfoque de fondo y esa capacidad en poca luz que el objetivo del kit no puede.
Los megapíxeles, otra vez
Con 24 megapíxeles puedes imprimir un póster grande con calidad de sobra. Prácticamente todas las cámaras actuales llegan o superan esa cifra.
Más megapíxeles solo sirven si recortas mucho las fotos o imprimes en tamaños enormes. Y tienen un coste: archivos más pesados, tarjetas más grandes y un ordenador que sufra menos al editarlos.
No elijas por esta cifra.
Qué cámara según lo que hagas
| Si fotografías… | Qué buscar |
|---|---|
| Viajes y vida diaria | Compacta de una pulgada o APS-C pequeña. Lo que pese poco es lo que llevarás. |
| Retratos | APS-C o full frame, con un objetivo fijo luminoso. El desenfoque de fondo se consigue con el objetivo. |
| Deporte y fauna | Buen enfoque continuo con seguimiento, ráfaga rápida, y teleobjetivo. Aquí el cuerpo sí importa. |
| Vídeo | Mira límites de grabación, estabilización, si tiene entrada de micrófono y si recorta la imagen al grabar en 4K. |
| Conciertos y bares | Sensor grande y objetivo muy luminoso. Es el escenario donde el móvil se hunde. |
De segunda mano, con cabeza
Es donde mejor rinde el presupuesto en fotografía, porque los cuerpos se deprecian rápido y los objetivos casi no.
Qué comprobar en un cuerpo: el número de disparos que lleva (viene en los datos de cada foto), que el sensor no tenga manchas (haz una foto a un cielo uniforme con apertura cerrada y míralo), y que todos los botones y ruedas respondan.
En un objetivo: que no haya hongos ni polvo interno (míralo a contraluz), que el enfoque y el zoom se muevan suaves, y que las láminas del diafragma estén limpias y sin aceite.
Reparte así el presupuesto
Si tienes 1.000 €, la distribución que mejor funciona para alguien que empieza es aproximadamente esta: 500 € al cuerpo (de gama media o de segunda mano), 350 € a un objetivo fijo luminoso, y 150 € para tarjetas, una batería de repuesto y una bolsa decente.
Gastarse los 1.000 € en el cuerpo más caro posible y quedarse con el objetivo del kit es el error clásico. Las fotos saldrían mejor con la otra distribución.
Cómo se ha hecho este artículo: las áreas relativas de sensor son cálculo propio a partir de las dimensiones nominales de cada formato. El resto son criterios generales de fotografía; para modelos concretos conviene mirar pruebas con imágenes de muestra.
