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OLED, IPS y VA: qué diferencia hay y cuál te conviene

Cabecera del artículo «OLED, IPS y VA: qué diferencia hay y cuál te conviene», de la sección Pantallas y sonido de TecniEasy

Miras dos monitores del mismo tamaño y la misma resolución, y uno cuesta el doble. La diferencia suele estar en el tipo de panel, que es lo que menos se explica y lo que más cambia lo que vas a ver.

La idea que lo explica todo

Cómo produce el negro un panel LCD frente a uno OLED En el LCD una luz trasera siempre encendida atraviesa una persiana que nunca cierra del todo, así que el negro queda grisáceo. En el OLED cada píxel emite su propia luz y se apaga por completo. LCD · IPS y VA OLED luz trasera, siempre encendida cristal líquido: la «persiana» negro se escapa luz no hay luz trasera negro píxel apagado Cada píxel deja pasar más o menos luz, pero nunca la corta del todo. Cada píxel emite su propia luz. Para el negro, se apaga.
La diferencia de construcción entre un LCD y un OLED explica casi todas sus ventajas e inconvenientes.

Hay dos formas de fabricar una pantalla, y de ahí sale todo lo demás.

En un LCD hay una luz blanca detrás que siempre está encendida. Delante, unos cristales líquidos hacen de persiana y dejan pasar más o menos luz en cada píxel. IPS y VA son dos formas distintas de fabricar esa persiana.

El problema es evidente: una persiana nunca cierra del todo. Siempre se escapa algo de luz, y por eso el negro de un LCD es en realidad un gris muy oscuro.

En un OLED no hay luz detrás. Cada píxel emite su propia luz. Para mostrar negro, simplemente se apaga. Negro absoluto, porque no hay nada encendido.

Esa diferencia de construcción explica prácticamente todas las ventajas e inconvenientes de cada tipo.

IPS: el equilibrado

Es el más común y el que acierta más veces.

A favor: color preciso y consistente, y sobre todo buenos ángulos de visión. Puedes mirarlo desde un lado y los colores no se desvirtúan. Para trabajar con imagen o para que varias personas miren la misma pantalla, es el indicado.

En contra: su negro es el más flojo de los tres. En una habitación a oscuras se aprecia un brillo grisáceo, y en los bordes suelen verse zonas más claras. Ese efecto se llama IPS glow y en mayor o menor medida lo tienen todos.

Para quién: trabajo de oficina, diseño, fotografía, uso general, y salas con luz. Si dudas entre los tres, este es la apuesta segura.

VA: el del contraste

Su persiana cierra mucho mejor que la de un IPS.

A favor: negros bastante más profundos. En películas y juegos oscuros la diferencia con un IPS es visible a simple vista. Y suelen salir más baratos a igualdad de tamaño.

En contra: dos cosas. Los ángulos de visión son peores, así que desde un lado los colores se lavan; en un monitor curvo grande puedes notarlo incluso en los bordes. Y arrastran más en los cambios de oscuro a oscuro, lo que produce una estela detrás de los objetos en movimiento, sobre todo en escenas de noche.

Para quién: ver películas y series, jugar a cosas no competitivas, y habitaciones a media luz. Buena relación calidad-precio si el contraste es tu prioridad.

OLED: el mejor, con condiciones

A favor: negro absoluto, contraste sin rival, y tiempos de respuesta muchísimo más rápidos que cualquier LCD, porque un píxel se apaga al instante. Es lo mejor que puedes poner delante, sin discusión.

En contra: tres cosas que hay que sopesar en serio.

  • El precio. Bastante más caro a igualdad de tamaño.
  • El brillo sostenido. Alcanza picos altos en zonas pequeñas, pero con una pantalla entera en blanco (un documento, una hoja de cálculo) baja bastante. En una habitación muy luminosa puede quedarse corto.
  • El desgaste. Mostrar elementos fijos muchas horas al día puede dejar marca permanente. La barra de tareas, el marcador de un juego, la interfaz de un programa que usas ocho horas.

Sobre esto último: los fabricantes han metido bastantes mitigaciones (desplazar la imagen ligeramente, atenuar zonas estáticas, ciclos de mantenimiento) y el riesgo es hoy bastante menor que hace unos años. Aun así, si vas a usarlo como monitor de trabajo con la misma interfaz fija todo el día, es un factor real. Para ver contenido variado, no te preocupes.

Para quién: cine, juego inmersivo, y quien tenga presupuesto y una sala no demasiado luminosa.

La tabla que lo decide

IPSVAOLED
NegrosFlojosBuenosPerfectos
Ángulos de visiónMuy buenosRegularesMuy buenos
Brillo con pantalla llenaBuenoBuenoLimitado
Velocidad de respuestaBuenaLa peorLa mejor
Riesgo de marca permanenteNingunoNingunoExiste
PrecioMedioEl más bajoEl más alto

Elige por tu habitación

Este criterio decide más que el resto y casi nadie lo aplica.

  • Ventana enfrente o mucha luz: IPS. El brillo y los ángulos te van a servir más que un negro que no vas a apreciar de día.
  • Habitación a oscuras, ver cine: OLED si puedes, VA si no.
  • Ocho horas de trabajo con la misma interfaz: IPS, sin dudarlo.
  • Juego competitivo: OLED por velocidad, o un IPS rápido de muchos hercios.

Un apunte final: entre dos paneles del mismo tipo hay diferencias grandes según el modelo. «Es IPS» no garantiza que sea bueno. Cuando tengas dos candidatos concretos, busca mediciones de laboratorio del modelo exacto, que hay páginas que las publican con instrumental.

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